Alebrijes en Cuadratines

Cigarros ilegales en México
El consumo de tabaco –es decir de nicotina–, es considerado como una droga legal en gran parte del mundo. En México y con el fin de inhibir el consumo de cigarros –lo cual ni de lejos se cumple–, se les aplican una serie de impuestos que no solo encarece el precio de las cajetillas, también alienta la venta de cigarros de contrabando de marcas provenientes de Camboya, India y Corea, incluso existen otros falsificados cuyo contenido resulta ser de dudosa procedencia.
Tan solo al inicio del presente año las autoridades hacendarias decretaron que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) sería de 160% sobre el valor de producción, pero en septiembre se incrementó a 200%. Además, debe sumarse la cuota fija de 0.8516 pesos a cada cigarro, equivalente a 17.03 pesos por cajetilla de 20 piezas, además del 16% de IVA general sobre el precio final.
Por lo cual, de acuerdo a la marca y sin existir precios oficiales, solo sugeridos, el aumento por cajetilla a principio de año fue hasta de 22 pesos. Ahora, aunque el incremento fue menor los más económicos serían Link de 20 piezas, que pasó de 37 pesos a 40 pesos y el Winston de 25 piezas, que pasó de 79 a 82 pesos. En contraparte, los más caros son Camel Yellow de 20 piezas, que se elevó de entre 103 y 105 pesos a 105 y 110 pesos, así como Marlboro de 20 piezas, que aumentó de 103 y 105 pesos a 105 y 110 pesos.
Pero como muchos de los fumadores cotidianos se resisten a pagar el altol precio de las cajetillas ahora prefieren comprarlos sueltos, ya sea en tienditas o en cruces viales, donde son ofrecidos por vendedores de múltiples artículos, aunque muy probablemente ignoren que son “piratas” o falsificados.
De acuerdo con Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), por el encarecimiento del cigarro legal por el IEPS, su venta pirata de contrabando va en aumento. Explicó que “actualmente tres de cada diez cigarros que se venden son ilegales. Sin lugar a dudas, esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del cigarro de contrabando que operan con amplios márgenes y, en gran medida, con total impunidad”
Agregó que estas organizaciones criminales venden cigarros a plena vista en muchos espacios públicos. “Resulta sumamente sencillo encontrar en dónde adquirir este tipo de productos. La diferencia de precio entre una cajetilla legal y una de contrabando es abismal, superior a 75 pesos, lo que estimula su consumo y distribución”, destacó.
Gastón Zambrano Margain, presidente del Consejo Nacional de la Industria Tabacalera (Conainta), el comercio ilegal representa 26% del mercado nacional, es decir al menos nueve mil 200 millones de cigarrillos. Detalló que en 2025 se calculaba una afectación para el mercado legal de 21%, es decir en doce meses el problema creció 5%.
Especificó que por ello este mercado negro podría provocar una pérdida fiscal de 23 mil millones de pesos, equivalente a casi 89% de los 25 mil 985.3 millones de pesos asignados en el Paquete Económico 2027 al programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Para que los fumadores no compren cigarros ilegales, Zambrano propuso a la Cámara de Diputados anular el aumento de 8% a las tarifas fiscales previsto para 2027, ya que una mayor carga fiscal ampliaría la variación de precios entre cigarros legales e ilegales dificultaría llegar a la meta de 67 mil millones de pesos de recaudación por tabaco para el próximo año.
Por último, reveló que este año las autoridades han decomisado la cifra récord de cerca de 600 millones de cigarros ilegales, pero son menos del 10% de los nueve mil 200 millones estimados vendidos ilegalmente.
Otra situación es la venta de cigarros que, posiblemente contengan tabaco, pero pueden contener desde heces fecales hasta metales pesados, según análisis de autoridades sanitarias y universidades. Por ejemplo, un cigarro legal contiene hasta veinte miligramos de alquitrán y produce 80 centímetros cúbicos de monóxido de carbono, pero los piratas superan esa cifra. El alquitrán es la principal sustancia cancerígena del tabaco, mientras el monóxido de carbono reduce en 10% la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre.
De acuerdo con un estudio revelado por el Instituto Nacional de Salud Pública, tras el análisis de cuarenta marcas de cigarros vendidas en varias zonas de la Ciudad de México, se identificaron 21 compuestos químicos mediante cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas, donde el examen macroscópico detectó la presencia de pelo, fibras sintéticas, cartón y papel metálico entremezclados con fibras vegetales.
Otros estudios de la industria tabacalera informan que distintas marcas de cigarro pirata contienen basura, restos de alfombra, residuos de tejido humano, madera, paja y heces fecales animales y humanas. Incluso, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), ha insistido que su principal riesgo es la falta de permiso sanitario, que impide garantizar una producción regulada y un conocimiento pleno de su composición fisicoquímica.
Si bien lo mejor sería dejar de fumar, a muchos adictos al tabaco les resulta casi imposible cumplir con ese propósito, por lo cual prefieren comprar cajetillas más económicas o adquirir cigarros sueltos, con lo cual no solo ponen en riesgo su salud, también perjudican las finanzas públicas por la evasión de los impuestos. Tristemente nadie aprende en cabeza ajena.
