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Uso y abuso de las motocicletas
En los últimos años, en particular desde la epidemia de covid-19, se incrementó notablemente el uso de la motocicleta, no solo como medio de transporte personal también familiar así como herramienta de trabajo. Pero, lamentablemente, los accidentes de tránsito de igual forma se han incrementado. donde los resultados han sido mortales en gran cantidad de casos.
Aunque las autoridades han implementado diversas medidas para alentar el correcto uso de este tipo de vehículos, así como promover su conducción responsable, los casos letales suceden todos los días, y no solo en ciudades de México, también en otras partes del mundo.
Por ejemplo, según el informe de Salud Pública sobre la Situación de la Seguridad Vial en el Estado de México, en los últimos cinco años se elevó en 261% el parque vehicular de motocicletas, pero también ha crecido el número de muertes de sus conductores implicados en hechos de tránsito, al registrarse 195 decesos de personas entre 20 y los 39 años de edad, del 2022 al 2024.
En la Ciudad de México, los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que la cantidad de motocicletas tuvo un severo aumento en la última década, pues en 2014 estaban registradas 210 mil 20 unidades, para el 2024 ya eran 737 mil 675.
Una de las razones por las cuales suceden los decesos de motociclistas es por no usar equipos de seguridad donde, por ejemplo, se ha establecido como norma el uso de cascos certificados, con una vigencia de menos de cinco años. De esta forma, se han fijado multas para quienes incumplen con esta medida de protección que podría salvarles la vida.
En Jalisco, para los omisos, la multa económica varía de entre mil 85 y tres mil 257 pesos; en la Ciudad de México, el reglamento establece que quienes no porten casco la sanción sería de entre mil 131 y dos mil 262 pesos; en el Estado de México, la sanción es más leve: de 351.93 a 586 pesos, pero en caso de transportar a menores de edad, la cantidad se incrementaría desde los mil 876 hasta dos mil 246 pesos.
Por cierto, aunque el número oficial de pasajeros por motocicleta es de dos personas, le realidad en realidad se utiliza más como un transporte familiar, donde en ocasiones se ven en viajes con dos mayores y dos o hasta tres menores. donde ninguno de ellos porta siquiera el caso de seguridad. Los argumentos van desde que les resulta caro adquirir esa protección, hasta decir que son trayectos cortos, para ir al mercado o a la escuela y, afirman que adoptan todas las medidas de precaución posibles.
Además, ahora han aparecido las llamadas motocicletas eléctricas, aunque de menor tamaño que las tradicionales, pero al no requerir de gasolina para transitar, entonces operan en un tipo de laguna legal ya que circulan sin cumplir con ningún tipo de identificación oficial como serían la placa vehicular y/o tarjeta de circulación.
Pero también existen otros casos al considerarse el uso de la motocicleta como una herramienta de trabajo, como ocurre comúnmente con repartidores de comida, medicinas, mensajeros, incluso se recurre para el traslado de personas, lo cual no está legalmente permitido, suscitándose desde accidentes mortales entre sus usuarios hasta “desapariciones” de los pasajeros.
Estos trabajadores son quienes por cumplir con entregas en el menor tiempo posible circulan a exceso de velocidad, rebasan por la derecha, se meten entre los coches y camiones con riesgo de provocar accidentes. Lo menos malo es que estos conductores sí cuentan con equipo de seguridad, tales como chamarras y aditamentos rígidos para cubrir las extremidades; en caso de portar gafas, no deberán presionar ni ser presionadas por el casco.
Por cierto, el casco debe tener un relleno protector para absorber golpes, una carcasa para evitar impactos directos en la cabeza, un sistema de retención, visor que protege la cara y los ojos, incluso puede tener mentonera. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el uso de cascos seguros resulta ser una medida eficiente, que puede reducir hasta en 72% la probabilidad de sufrir lesiones graves.
Además. se puntualizó que en un hecho de tránsito, las personas usuarias de motocicletas tienen 27 veces más posibilidades de morir, en comparación con los ocupantes de un automóvil, incluso, seis veces más probabilidad de resultar heridas.
Otra situación que ya empezó a crecer y tampoco está regulada es el servicio de los mototaxis, los cuales existen tanto en el Centro Histórico de la Ciudad de México como en zonas populosas de los Valles de México y de Toluca. Inicialmente este servicio se ofrecía con bicicletas, pero ahora sus conductores migran a vehículos motorizados, los cuales además de brindar un servicio más rápido, es menos cansado para sus dueños.
Lo que ya resulta inevitable es el cada vez mayor uso de las motocicletas, razón por lo cual las autoridades deben ser más estrictas en la aplicación de las leyes y reglamentos, para de esa forma reducir en todo lo posible los accidentes y muertes, pero también sin caer en extorsiones o chantajes de parte de los policías. Incluso, deben incrementarse las campañas de orientación para que los usuarios de estos vehículos lo hagan de forma más responsable para que puedan circular con los menores riesgos posibles.
