Maullidos Urbanos

Pescados modificados genéticamente
Entre las quejas para evitar comer pescado es la existencia de espinas, tanto en su preparación lo cual resulta laborioso o, también, a la hora de consumirlo, ya que en ocasiones llegan a dañar –aunque ligeramente–, el paladar o la lengua. Por ello, científicos chinos han logrado modificar genéticamente el pez “Zhongke N° 6”, también conocido en México “carpa” para que esa especie carezca de espinas y su cocción y consumo resulten una mejor experiencia.
Según un artículo difundido por la Chinese Academy of Sciences (CAS), el grupo dirigido por el académico Gui Jianfang, fue el responsable de este avance, digamos entre científico y culinario, para que este nuevo pez diseñado “para la mesa” con la finalidad de reducir riesgos y tareas desde el momento de su preparación hasta el consumo de este tipo de alimentos.
De acuerdo con esa revista, para lograr que este tipo de pez naciera sin espinas, los científicos analizaron a detalle el “complejo mapa genético” de la especie, para identificar el gen “arquitecto” específico de desarrollar las espinas y resto de vértebras. Se señaló que debido a que la carpa gibel tiene múltiples conjuntos de cromosomas, los científicos utilizaron la técnica conocida como “tijera molecular”, para realizar un “corte quirúrgico”.
Posteriormente, se procedió a eliminar eficazmente el desarrollo óseo en los peces, para garantizar que mientras el esqueleto principal del pez se desarrolla con normalidad, “la vía biológica para sus 80 espinas nunca será activa”. Pero, además, existe otro beneficio más allá de la existencia de las espinas: con este procedimiento también se logró aumentar tanto el rendimiento de los peces como su resistencia a enfermedades en entornos acuícolas densos.
Aunque parezca difícil de creer. este avance científico podría generarle al Estado de México beneficios económicos y sociales, ya que de acuerdo con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), la entidad se coloca en el sitio trece en volumen de producción y el once en valor a nivel nacional.
Tan solo en 2024 el sector acuícola estatal alcanzó una producción de quince mil 651 toneladas de varias especies: carpa, con 79.29%; trucha, con 12.81%: mojarra con 6.29%; y charal con 0.20%. Es más, la entidad es líder en este sector entre las entidades sin litoral.
Incluso, de los tres centros acuícolas respaldados por el gobierno mexiquense, ubicados en La Paz, Calimaya y Tiacaque, el tercero localizado en el municipio de Jocotitlán se especializa en la producción de carpa, para después apoyar a los productores de los municipios de Acambay, Almoloya de Juárez, Jilotepec, Temascalcingo, Villa Victoria, principalmente.
Entonces, de replicarse esa tecnología china en beneficio de los productores acuícolas mexiquenses, se podría elevar aún más la producción de trucha, lo cual les beneficiaria con mejores ingresos y ejemplares con mayor aprovechamiento. Incluso, se podría trabajar para a futuro poder lograr replicar ese avance en la trucha y la mojarra.
