Maullidos Urbanos

Maullidos Urbanos

Capacitación en protección civil

Con el voto unánime de 104 senadores, el pleno de la Cámara Alta aprobó una reforma para que cuando los jóvenes cumplan con el Servicio Militar Nacional (SMN), sean capacitados para integrar un cuerpo de reserva para apoyar al Ejército Mexicano en situaciones de auxilio a la población afectada por desastres naturales, bajo el marco del Plan DN-III.

Esta fue una propuesta generada por Miguel Riquelme, hoy senador priista con licencia, donde se establece que la reforma ordena que “durante la instrucción del Servicio Militar Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional impartirá a los conscriptos capacitación básica en materia de protección civil, gestión de riesgos, primeros auxilios y actuación ante emergencias y desastres naturales”.

De acuerdo con el senador priista Gabriel Elizondo –suplente de Riquelme–,”detrás de esta iniciativa existe una convicción sencilla, pero profundamente significativa: estar preparados para cuidar la vida de nuestra gente cuando más lo necesita; porque prevenir, auxiliar y proteger también son formas de servir a México”.

Esta propuesta resulta ser positiva por todos lados. En el caso de los conscriptos –como también son llamados quienes cumplen con el SMN–, al recibir ese tipo de capacitación además de colaborar en casos de siniestros naturales, tales como sismos e inundaciones, además como en accidentes caseros o vehiculares para auxiliar a las posibles víctimas.

Entonces, quienes se presentan cada sábado o domingo a recibir esa capacitación –lo que se llama ir a “marchar”–, en lugar de ir a perder el tiempo para recibir una supuesta preparación militar que, en nuestros días, es obsoleta a fin de “liberar” la cartilla, documento que ya resulta ser prácticamente inútil porque casi nadie lo solicita para algún trámite oficial.

Además, muchos jóvenes logran evitar ir a “marchar” al acudir a un “sorteo” y asignarles la llamada “bola negra” sencillamente por ser estudiantes, mientras quienes “sacan” bola blanca deben cumplir con el trámite, incluso desde hace años es ampliamente conocida la existencia de corrupción, ya que los militares responsables de ese servicio le cobran a los conscriptos para cancelarles sus faltas o ausencias y concluir con ese trámite sin mayores problemas.

Sucede que anteriormente la cartilla era el primer documento oficial de identificación para los jóvenes, pero ha sido sustituida por la credencial para votar con fotografía del Instituto Nacional Electoral, cuyo trámite resulta mucho más sencillo, rápido y sin tantas condicionantes. Incluso, en caso de pérdida o deterioro, solicitar una copia del documento al INE es menos complicado y, además, la cartilla necesita ser “refrendada” a los diez y veinte años de su expedición, aunque pocas personas quienes cumplen con ese requisito.

Por lo anterior, con la propuesta avalada en el Senado, se podría cambiar la cartilla por un aval –tras aprobar el correspondiente examen–, a través de un tipo de licencia que le autorizaría al interesado participar en labores de auxilio a personas en algún tipo de riesgo.

De esa forma, se actualizaría el Servicio Militar Nacional –incluso cambiarle el nombre–, para lograr que los jóvenes obtengan no solo su cartilla, también una capacitación certificada que les resultará de gran utilidad para toda su vida y no únicamente como identificación. Además, como desde el año 2000 se permite que las mujeres voluntariamente puedan participar en el SMN, resulta una buena oportunidad para que ellas también se capaciten.

Ahora solo resta que la Cámara de Diputados apruebe esta iniciativa para reglamentarla adecuadamente a fin de que su entrada en vigor sea lo más pronto posible. De esa forma una actividad inútil y obsoleta podrá ser actualizada y de una gran ayuda personal y social.

revistaagoramexiquense@gmail.com

Deja un comentario