Maullidos Urbanos

Insuficiente crecimiento del PIB
En días recientes la presidenta Claudia Sheinbaum presumió que en el segundo trimestre de 2026, México registró un crecimiento del 1.4% de su Producto Interno Bruto (PIB), para colocarse como el segundo país con mayor dinamismo económico entre las economías del Grupo de los Veinte (G-20), de acuerdo con el informe trimestral publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Precisó que nuestra economía se ubicó por detrás de India, que encabezó la lista con una expansión del 1.8%, y superó a Indonesia (1.3%), Turquía (1.1%), China (0.9%) y Canadá (0.8%). Además, prometió que nos va a ir mejor en el tercer y cuarto trimestre, en respuesta “para todos aquellos que dicen que (la economía) va muy mal”.
Sin embargo, deben formularse varias precisiones como el hecho de que este porcentaje solo corresponde al segundo trimestre del presente año, ya que durante todo 2025, primer año completo de la administración de Sheinbaum, el PIB apenas creció 0.6%. Es más, a lo largo del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, es decir de 2019 1 2024, el PIB se incrementó apenas en 5.5%, la cifra más baja desde Miguel de la Madrid, cuando fue del 3.1%.
Podrán argumentar que le tocó afrontar la pandemia de covid, pero con Ernesto Zedillo el crecimiento fue del 20.5%, a pesar de enfrentar la crisis de la devaluación en el inicio de su gobierno. Es más, con Vicente Fox fue de 12.3%; con Felipe Calderón de 8.6%; y con Enrique Peña Nieto Enrique Peña Nieto de 11.6%. Entonces no se justifica el incumplimiento del político tabasqueño quien se había comprometido a un aumento anual del 4% para cerrar en 6%.
Para este año las expectativas de varios organismos pronosticaron un crecimiento en promedio del PIB en 1.5%. Así, la OCDE en su reporte de septiembre ajustó su pronóstico a 1.5%; Banco de México (Banxico), estimó un crecimiento cercano al 1.5%, basado en expectativas de analistas privados; el Fondo Monetario Internacional (FMI), proyectó una aceleración del 1.5%; en tanto la Secretaría de Hacienda (SHCP) se mostró más optimista al calcular un rango que va del 1% hasta el 2%.
En tanto, para Renzo Merino, analista soberano y vicepresidente de Riesgo Soberano de la calificadora Moody´s, consideró que pese a la expectativa de crecimiento del 1% al 1.5% en este año y de 1.5% a 1.8% para 2027, sería insuficiente para estabilizar la carga de la deuda.
Precisó que se requiere consistencia en un crecimiento superior al 2% para conseguir una consolidación fiscal que ponga a la deuda en una trayectoria a la baja o, también, para cerrar las brechas sociales de educación, infraestructura o salud que prevalecen en México.
El especialista explicó que en 2023 México pagaba el 10% de su ingreso en intereses de la deuda, pero desde el 2024 esta proporción aumentó a 17% del ingreso, proporción más del doble de lo que hoy pagan pares de calificación como Panamá y Perú, con tasas de crecimiento superiores a la de México.
Merino detalló que en México también existe un deterioro en la credibilidad de su política fiscal, pese a que hoy existen supuestos económicos para un presupuesto mucho más realista. Advirtió que si bien el pronóstico del déficit fiscal en 2026 sería de entre 4% y 4.5% del PIB, por la presión de los subsidios a las gasolinas se dificultaría reducirlo, por lo que podría ser del 5%.
Por todo lo anterior, a fin de lograr un mayor crecimiento económico y del PIB, se requiere que el gobierno federal revise a fondo su política fiscal, con especial atención en materia de deuda, déficit y gasto público que, este último sin recortarlo, sí se debería ajustase ante las necesidades reales de nuestro país para evitar futuras crisis económicas.
