Maullidos Urbanos


Futuro de la industria automotriz
Por lo menos hasta abril próximo, en México se vivirá en la incertidumbre acerca de si Donald Trump decide aplicar los aranceles a los productos nacionales exportados a Estados Unidos, entre ellos los correspondientes a los vehículos automotores armados en nuestro territorio.
Debe recordarse que se estableció una pausa a la comercialización de estas unidades, pero no fue por un acuerdo entre los gobiernos de ambas naciones, sino a la intervención de las automotrices norteamericanas Ford, General Motors y Stellantis, quienes negociaron la pausa.
La idea de Trump es que las esas factorías, en particular las norteamericanas, reinstalen sus plantas en su territorio, para así quedar exentas de aranceles, pero sin ser un economista considero que su propuesta no prosperará por varias razones.
Por ejemplo, Makoto Uchida, CEO global de Nissan, dijo que si Trump aplica los aranceles, posiblemente la producción de 320 mil autos de los modelos Sentra, Versa, Kicks y los Infiniti, ya no se ensamblarían en México para trasladarlo a Estados Unidos, pero esa aparentemente esa declaración fue detonante para removerlo de su cargo. ahora en manos del mexicana Iván Espinosa, quien hasta el momento no ha expresado su decisión.
Pero ya varias empresas han anticipado que no moverán sus plantas del territorio mexicano, como Volkswagen, mientras que según el Wall Street Journal, la BMW protegerá a los autos fabricados en México de los aranceles y absorberá ese costo de los aranceles, medida que según el medio ya fue ya informada a sus concesionarios en Estados Unidos.
De acuerdo con Oliver Blume, consejero delegado de Grupo Volkswagen, mover una planta de ensamblaje no es un proceso que se haga “de la noche a la mañana”, ya que implica una infraestructura compleja y una red de proveedores bien establecida.
Precisó que la planta de Puebla es una de las más importantes de la compañía a nivel mundial, con una producción clave para los mercados de exportación. Recalcó que esa empresa mantiene su compromiso con México y seguirá operando en el país, a pesar del contexto económico y comercial.
Este es un punto que analizarán las automotrices al pensar mover sus plantas a Estados Unidos, ya que allá pagan por horas mientras en México lo hacen por jornadas, además de que el trato con los sindicatos resulta ser muy diferente.
Creo no equivocarme a concluir que estas empresas seguirán en México, pero también que si Trump aplica los aranceles será una muy grave error que lo lamentarán sus compatriotas.