Maullidos Urbanos

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Televisión abierta, a la baja

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los mexicanos han perdido interés por la televisión abierta, decremento que se acentuó a partir del 2020, cuando se registro la pandemia de covid-19.

En ese año 70.9 millones de mexicanos –el 61.1% de la población– accedían a los programas difundidos por las diferentes empresas televisoras, pero para el 2022 la audiencia decreció a 66.6 millones de personas –el 56.3%–. Aunque un año después se registró un leve incremento, ya que el teleauditorio se elevó a 67.9 millones –el 56.9%–, posteriormente los números fueron a la baja.

Según el Inegi, en el 2024 quienes disfrutaban de las señales gratuitas televisadas fueron 64.1 millones de mexicanos –el 53.1%–, pero el año pasado las cifras de personas se redujeron a 59.9 millones –el 49.1%–, es decir en un lustro el porcentaje decayó en casi doce puntos, por lo que es posible que en el presente año se mantenga la tendencia negativa.

La razón para estas cifras es que las plataformas digitales han ganado terreno respecto a la televisión abierta, lo cual ha sucedido con el avance de las diferentes plataformas en streaming, gracias al incremento en la penetración del internet, aunque varios de estos servicios no resultan económicos, pero existen casos en que una señal es compartida por varios usuarios, quienes se cooperan entre todos para pagar el servicio.

Incluso existen servicios de televisión vía internet que se ofrecen gratuitamente, como son Tubi, Plutotv u otras que ofrecen gran cantidad de señales, donde se difunden desde películas hasta series no tan recientes o generadas desde otros países en canales que vienen integradas por los fabricantes de pantallas de televisión como son Roku o Samsung, lo cual resulta de interés para gran cantidad de personas.

Sin embargo, no debe darse por muerta o agonizante a la televisión abierta. La mejor prueba ha sido la transmisión de los partidos del Mundial de Futbol tanto por Televisa como por Televisión Azteca. Por ejemplo, en el juego de México contra Chequia se registró una audiencia de 51.4 millones de personas, la cual es una cifra récord.

En caso de que la selección tricolor siga avanzando –al momento de escribir estas líneas aún no se conocía el resultado del juego contra Ecuador, ya que su inicio se retrasó por poco más de una hora, debido a lluvia y tormenta eléctrica, pero lo deseable es el triunfo de los muchachos dirigidos por Javier “Vasco” Aguirre–, sin duda se establecerán nuevas marcas de teleauditorio.

Debe recordarse que diferentes autoridades estatales y locales instalaron pantallas en diversos sitios públicos. Por ejemplo, tan solo en la Ciudad de México se instalaron cerca de 60 pantallas gigantes a lo largo del Paseo de la Reforma, desde el Zócalo hasta la Fuente de la Diana Cazadora. Además, se deben sumar los 18 Festivales Futboleros en alcaldías con transmisiones en vivo –la gran mayoría de ellas con la señal de televisión abierta–, ubicados en el Parque La Bombilla, alcaldía Álvaro Obregón, y el Bosque de Tláhuac, entre otros.

En fin, aunque los porcentajes de audiencia de la televisión abierta vayan a la baja, no puede descartarse que aún tiene mucho que ofrecer, pero si se ofrece programación de calidad, que interese, entretenga e informe objetivamente al público, entonces podrá seguir vigente por muchos años más.

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